Comienzas a hacer vida en las redes sociales y de pronto, indagando, te das cuenta de que hay más competencia de la que hubieras imaginado a tu alrededor. Desde que el mundo de los negocios se abrió a la posibilidad de que cualquiera pudiera hacer uno propio desde su casa y sólo contando con un computador, esa es la realidad actual. Para bien y para mal, mucha competencia.

Como no se puede eliminar, lo que se debe hacer es aprender a lidiar con ella con las mejores armas. ¿Cómo? Diferenciándote. Haciendo que tu negocio sea único para que quede en la retina de la clientela.

Primero, pon atención al producto que ofreces. Es bueno que te especialices en uno, porque sabemos que el que mucho abarca poco aprieta. Después vienen el servicio que prestas, el precio y la imagen que proyectas. Está claro que algunos sectores tienen más posibilidades de diferenciación que otros, pero bien vale la pena estar innovando siempre. Después de todo, hay un mercado entero para el agua embotellada, por ejemplo. Y el agua es… sólo agua.

Consejos

Mónica Rojas R.

Periodista.

Internet está lleno de palabras nuevas y podemos perdernos en ellas, porque corresponden a un lenguaje nuevo que suele ser poco inclusivo. Muchos conceptos provienen de otros idiomas y, además, están en constante recambio. Partamos por algo básico si tu incursión en el mundo online es relativamente reciente. Probablemente tengas que crear (o hayas creado) un sitio web para difundir de manera eficiente lo que ofreces: productos, servicios o creaciones varias. Lo más seguro, entonces, es que ya te hayan hablado del hosting y del dominio. ¿Sabes qué son? Te lo explicamos a continuación:

-El hosting es el espacio donde instalarás tu sitio web. Es decir, es un servicio de alojamiento en línea que te permite tener tu propio lugar en Internet. Una vez obtenido este hosting, lo que harás es contratar un plan de arriendo, aunque también los hay gratuitos. Pero si quieres un servicio de calidad y confiable, apto para un negocio, lo recomendable es pagar por él. Este hosting, en palabras simples, es un gran servidor que almacenará todos los archivos y datos de tu sitio web para que funcione de manera correcta y con los mejores protocolos de seguridad. Tu proveedor de hosting es el responsable de transferir el contenido de tu sitio web (texto e imágenes) desde el servidor a los propios navegadores de tus visitantes.

La oferta de hostings es enorme y sus precios van acordes con los servicios que cubren, porque dependerá siempre de muchos factores, desde la capacidad de almacenamiento hasta el soporte técnico que requieras.

Entre los hostings más conocidos están Webempresa, iPage, Site Ground, One.com y Hostinger.

-El dominio, en tanto, es el nombre de tu sitio web, el conjunto de letras, números o símbolos que pones en el navegador para acceder a tu página y que te identifican de forma única y exclusiva en Internet. Por ejemplo: ‘TiendaM2’.

Todo dominio está formado, además, por una extensión (se le llama ‘extensión de dominio’ y son las letras que van al final), que suele representar la zona geográfica a la que pertenece el sitio web (.cl, .es, .ar, etc.) o su naturaleza. En términos generales, si es un negocio, por ejemplo, llevará la extensión .com. Si es una organización sin fines de lucro, será .org.

Si tienes un negocio local y no te interesa llegar al mundo entero, lo más recomendable es que apuestes por .cl. Ello te sitúa en tu propio país, lo que brinda confianza a tu público. Pero si tus ambiciones son grandes -lo mismo que tu negocio-, puedes comprar diferentes extensiones para asegurarte una llegada más global.

Mónica Rojas R.

Periodista.

Has llegado al nivel de contar con un sitio web para tu negocio. En él detallas los servicios o productos que ofreces y también entregas tus datos de contacto. Sin embargo, no lo sientes completo. Quieres decir más, pero no sabes dónde ni cómo. Pero llenar ese vacío es más sencillo de lo que crees. ¿Has escuchado hablar del blog?

Dentro de una web, es un espacio que no sólo te permite explayarte sobre los temas asociados a tu empresa o emprendimiento, sino también contactarte más directamente con tu público y, lo mejor, insertarte y posicionarte en Internet. Claro, porque cada vez que alguien haga una búsqueda en un navegador eventualmente podrá llegar hasta tu página mediante palabras clave. Es decir, podrías ampliar vastamente tu público.

¿Qué hacer, entonces? Pues crea contenidos. Si no puedes hacerlo, hay personas que sí pueden por ti. Tienes, por ejemplo, una lanería. Vendes lanas, palillos, agujas, y todo tipo de suministros para el perfecto tejido de invierno. ¿Debes hablar, entonces, de tipos de fibras, de la manga ranglan, de la tendencia de la temporada? Sí, son buenas ideas.

Gonzalo Argandoña McMahon es periodista y encargado del sitio web de Chiletur, además de community manager de un colegio capitalino. Él aconseja: “Son varios los beneficios de tener un blog frente a, por ejemplo, sólo quedarse con una página web oficial. El blog como herramienta de comunicación es muy fácil de mantener y genera una relación rápida y directa con las audiencias, ya que es bien personalizable. El blog usa un lenguaje simple, cotidiano y eso genera comunidad. Por ejemplo, en la web de Chiletur de Copec tenemos un blog donde cada semana subimos contenidos como artículos y reportajes de viajes, destinos chilenos, de emprendedores, de sustentabilidad, y se crea una línea directa con los usuarios. En un colegio Montessori donde soy community manager el blog de la web ayuda a crear comunidad entre apoderados, alumnos y profesores, porque actualizamos las actividades que el colegio realiza. Y recientemente creé, junto a un amigo, DeViajeAndo.cl, un blog de viajes con crónicas, noticias y datos de destinos de Chile y el mundo que tiene harta interacción con los usuarios, algo que la página web no permite. Eso finalmente da más credibilidad”.

¿Te animas?

Mónica Rojas R.

Es probable que tu empresa -mediana o pequeña- haya estado digitalizada en parte desde antes de la pandemia. Es bien seguro también que durante los períodos de encierro hayas tenido que adoptar rápidamente una mayor tecnología para poder sobrevivir. Y ahora, cuando ya estamos en tiempos casi normales, sabes con certeza que así tendrá que ser por siempre, porque este fenómeno no tiene retorno.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de la digitalización de una empresa? Sencillamente, a una transformación basada en herramientas tecnológicas y a una nueva orientación de todas sus facetas al universo digital. Es decir, al almacenamiento de datos, la automatización de sus procesos y a una comunicación directa con el cliente mediante sitios web y redes sociales. Para las pymes, que constituyen el motor de impulso económico en la mayoría de los países, este tránsito a lo digital puede marcar la diferencia en el difícil camino al éxito: las digitalizadas no sólo tienen una mayor tasa de crecimiento, sino además un notable incremento en sus ingresos. Hoy, para ser competitivo, hay que acelerar este proceso sí o sí, sobre todo considerando que los cambios en el área son constantes.

¿Cómo te ayuda el salto a la era digital? De muchísimas maneras, pero te lo resumimos acá:

  • Estarás en igualdad de condiciones con tus competidores digitalizados, lo que lleva sólo a un reto más: Superarlos.
  • Mejorarás la eficiencia de tu negocio, porque podrás analizar mucho más de cerca sus procesos productivos y los resultados que está dando.
  • Mejorarás también el rendimiento de tus trabajadores, porque las labores que pueden ser desarrolladas por una máquina y que antes eran manuales no les quitarán más tiempo, y porque, si es posible, algunos de ellos también pueden optar por el ‘home office’, una opción que es preferida por muchos empleados. Así las cosas, evidenciarás una notable curva ascendente en la productividad.
  • Te abrirás al mundo. Si te digitalizas por completo, tu campo de juego ya no será necesariamente local, sino global. Por tanto, amplías de manera importante el círculo al cual puedes ofrecer tus productos o servicios. “Lo que en otro contexto requeriría estrategias de marketing exhaustivas, e incluso estrategias de distribución que incluyan otros partners para poder abarcar un mercado determinado, ahora puede alcanzarse de manera menos costosa mediante publicidad segmentada para los distintos tipos de cliente y un marketplace que dirija y facilite la experiencia de compra para los usuarios”, explica Isabella Norese, ingeniera comercial de la Universidad de Chile.
  • Dialogarás con tus clientes directamente mediante la información que publiques. Así podrás interactuar con ellos, aprender de sus gustos y necesidades, y responderles cuando tienen inquietudes. “La digitalización permite más que nunca acercarnos al público que queremos, dándonos la oportunidad de brindar experiencias cercanas o personalizadas a cada cliente sin hacer un uso tan exhaustivo de nuestros recursos como requeriría un contacto de ese tipo fuera de un mundo digital”, acota la ingeniera comercial. 

Teniendo en consideración todas estas variables, ¿qué pasos darás para llegar a una completa digitalización? En tulocal.cl podemos guiarte y asesorarte en todas las áreas que necesiten apoyo. La idea es ayudarte a crecer.  

Mónica Rojas R.

Nadie se escapa de la inflación. Ni individuos ni empresas. Y, desafortunadamente, este fenómeno está hoy en todo el mundo, lo que hace que la recuperación económica sea más lenta, pues en esta globalidad todos dependemos de todos.

Sabemos que existe inflación cuando se produce un aumento generalizado de los precios, lo que redunda en una pérdida del poder adquisitivo. ¿Qué ocurre, entonces, con las empresas (todas, desde las grandes hasta las pymes)? Se les encarecen los insumos y ante esta situación deben optar por disminuir sus ganancias o traspasarle el alza al consumidor.

La inflación también enfrenta a los empresarios a una mayor agresividad comercial para captar clientes, una competencia que puede ser muy despiadada.

“Ante procesos inflacionarios como el que hemos experimentado en los últimos meses en nuestro país, las pequeñas y medianas empresas se han visto enfrentadas a alzas en sus insumos, materias primas, servicios básicos, arriendos, entre otros -explica Jaime Tirado, ingeniero comercial y MBA-. La reacción natural de cualquier empresario o emprendedor va a ser traspasar las alzas de sus costos a los precios de venta, con la finalidad de no generar pérdidas en su operación. Pero se deberá tener presente que toda alza de precios traerá consigo disminuciones en la venta o, incluso en los casos más extremos, la pérdida de algunos de sus clientes”.

¿Cómo seguir siendo competitivos en este escenario inflacionario? Tirado señala: “Mirando el vaso medio lleno, este panorama adverso podría transformarse en una oportunidad para que el empresario o emprendedor pueda mejorar su eficiencia, por ejemplo, accediendo al mercado mayorista de insumos, buscando planes mejorados de sus servicios de Internet, mensajería, delivery, disminuyendo el uso de papel o reciclándolo, cambiándose a sistemas de iluminación de bajo consumo, comprando en conjunto con otros emprendimientos, etcétera. De esta manera estarán construyendo una ‘reserva de competencia’, una holgura que les permitirá traspasar las alzas de precios de la manera más paulatina posible y de esta forma seguir siendo competitivos para sus actuales y potenciales clientes”.

Algunas medidas

Mónica Rojas R.